Se llena una ficha con los datos del cliente, número de serie y condiciones del equipo al momento de entrega.
Revisamos si el equipo presenta daño externo, golpes, humedad o alteraciones visibles que puedan anular la garantía.
Confirmamos si la garantía aplica según fecha de compra, tipo de falla y condiciones del fabricante o proveedor.
Se realiza una revisión interna para detectar la posible causa de la falla y validar si es un defecto de fábrica.
Tomamos fotos del equipo y de la falla detectada (si aplica), para llevar un registro transparente.
Se informa al cliente si la garantía fue aceptada o rechazada. En caso de rechazo, se explica el motivo y se da opción a reparación con costo.
Si la garantía es con proveedor o fabricante, el equipo se envía y se gestiona el trámite directamente.
El tiempo de espera varía, pero generalmente puede ser de 3 a 15 días hábiles. Se mantiene informado al cliente.
Si la garantía es válida, se realiza el cambio de pieza, reparación o reposición del equipo.
Se notifica al cliente para recoger su equipo reparado o se entrega un equipo nuevo si fue reemplazado.